2 tazas de queso rallado (puede ser queso cheddar, manchego o una mezcla de ambos)
2 dientes de ajo, picados finamente
1 cucharada de mantequilla (para engrasar el molde)
Sal y pimienta al gusto
Nuez moscada (opcional)
Perejil fresco picado (para decorar)
Instrucciones:
Precalienta el horno a 180°C (350°F).
Pela y corta las papas en rodajas finas (aproximadamente 3 mm de grosor).
Engrasa una fuente para horno con mantequilla.
En un recipiente, mezcle la crema , la leche , el ajo picado , una pizca de nuez moscada (opcional), sal y pimienta al gusto.
Coloca una capa de papas en la fuente para horno y vierte un poco de la mezcla de crema sobre ellas. Espolvorea un poco de queso rallado.
Repite el proceso, haciendo capas con las papas, la mezcla de crema y el queso, hasta que se terminen los ingredientes. Asegúrese de que la última capa tenga bastante queso rallado para que quede gratinado.
Cubra con papel aluminio y hornea durante 40 minutos.
Retire el papel aluminio y hornea otros 15-20 minutos más, o hasta que las papas estén doradas y el queso esté gratinado y burbujeante.
Retira del horno, deja reposar unos minutos, y espolvorea con perejil fresco antes de servir.
Consejo:
Para darle un toque especial, puedes agregarle tocino crujiente desmenuzado entre las capas o cebolla caramelizada.
Perfecto para acompañar: Carnes a la parrilla, pollo asado o platillos con salsa. ¡Esta guarnición es un clásico que siempre triunfa!